Los binoculares con estabilización de imagen son geniales en teoría. ¿Quién no querría una visión perfectamente nítida de un sujeto a cientos de metros de distancia, con un sensor giroscópico integrado que compense con precisión cualquier leve temblor en las manos del observador? ¿O desea obtener una visión estable de animales salvajes desde la seguridad de nuestro Land Rover de safari mientras avanza a trompicones por un camino de tierra? Una visión plana y nivelada nos permitirá identificar mejor los detalles distintivos a distancia, lo que convierte a los binoculares con estabilización de imagen en una ventaja para observadores de vida silvestre, fanáticos del deporte, aficionados a la astronomía y más.
Aunque todo esto suena genial en teoría, en realidad los binoculares con estabilización de imagen tienen algunas desventajas. En primer lugar, debido a la electrónica integrada, son más caros que los binoculares estándar sin estabilización de imagen, que ofrecen un aumento y un tamaño de lente objetivo similares. Y debido a la necesidad de alojar tanto estos componentes electrónicos como la batería (o baterías en plural), los binoculares con estabilización de imagen suelen ser más voluminosos y pesados que sus competidores estrictamente analógicos. Además, es raro encontrar binoculares con estabilización de imagen completamente resistentes a la intemperie o al agua, y cuando los encontramos, podemos esperar un precio aún más alto por este privilegio, como con los Canon 10x42L IS WP .
Tras este amplio resumen de ventajas y desventajas, ¿dónde se sitúan los binoculares Canon 12x36 IS III con estabilización de imagen que evaluamos? Se trata de un modelo de gama media y precio medio que incluye un práctico aumento de 12x y un objetivo de 36 mm igualmente útil. Resultaría una propuesta atractiva y práctica incluso sin supresor de vibraciones.
Esto se debe básicamente a que, como con cualquier binocular, cuanto más grande sea el objetivo, más luz deja entrar y, en teoría, más brillante, claro y nítido será el resultado, sobre todo cuando la luz externa empieza a disminuir o al contemplar el cielo nocturno. Sí, este dispositivo puede ser un poco más voluminoso que alternativas comparables sin estabilizador de imagen, pero dadas sus características principales, ¿valdrían la pena los milímetros adicionales y el mayor precio en el caso del Canon 12x36 IS III? Sigue leyendo para descubrirlo...